Mi trabajo está estrechamente ligado a relaciones que voy estableciendo con espacios y objetos con los que interactúo cotidianamente. Es a partir de ésta interacción que van surgiendo los motivos que comienzan a preocuparme desde el arte, acciones simples como, guardar, ordenar, limpiar o hacer arreglos tanto en casa como en el estudio, se convierten en los resortes que articulan luego las ideas de mis obras, no cuento historias de vidas, sino que comienzo a entretejer relaciones que solo se entienden desde el arte, desde esa autonomía que solo se consigue en él. Partiendo de la realidad objetiva, construyo nuevas realidades y representaciones de las cosas, que solo pueden ser entendidas por el espectador desde la memoria visual y es a nivel ideal, subjetivo, donde el objeto y el espacio creado gana en autonomía.